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Mostrando las entradas de febrero, 2021

A Dios no lo limita el tiempo

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          No dejo de extasiarme acerca del Dios en el que creo y al cual amo.      Suspiro por la forma en que me habla, en que se manifiesta, cómo me ama, aun sin merecer.      Sigo sin entender con mi mente finita su paciencia, su gracia, su misericordia, su perdón... Y hoy no fue la excepción.      Estoy leyendo el libro "El plan de batalla para la oración" de Stephen y Alex Kendrick donde en el capítulo 7, enumeran cuáles son las respuestas de Dios a la oración:      1. Sí, de inmediato.      2. Sí, a su tiempo.      3. Sí, para que aprendas de ello.      4. No, porque la actitud de tu corazón no es la correcta.      5. No; tengo un plan mejor.      Confieso que voy leyedo hacia adelante y hacia atrás; leo y hablo con Dios buscando en mi memoria las veces que me enojé con Él o las veces que perdí mi fe, solamente por no...

Una mejor versión lejos de la ignorancia

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       “La ignorancia es mucho más rápida que la inteligencia. La inteligencia se detiene a cada rato a examinar; la ignorancia pasa sobre los accidentes del terreno que son las nociones a gran velocidad, y jamás hay nada que le llame la atención. Así llega rápidamente a cualquier parte...especialmente a las conclusiones.” A. Dolina      Leí una frase hace poco que decía algo así como que "la edad no era un impedimento para seguir trabajando en lograr la mejor versión de uno mismo" . Quedé pensando en ese concepto, en qué consistía lograr la mejor versión de mí misma.      A la hora del análisis exhaustivo de introspección, cuesta encontrar un balance entre lo positivo y negativo de uno mismo. Es como estar frente a una licuadora y hacer un mix batido de pasado-presente-futuro con distintos ingredientes, sinsabores, sasones, colores y consistencias.      Cuesta trabajo ser benévola conmigo misma. Cuesta ser compasiva. Cue...

La esperanza de un nuevo día

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     Como parte de un ejercicio para un curso que estoy tomando, el docente nos pidió que observáramos una vela por diez minutos cada día y luego escribiéramos lo que observábamos.   Hoy es una mañana fría. Aun no amanece. Luego de despedir a mi hija rumbo a clases y a mi esposo hacia el trabajo, me dispongo a encender la vela mientras una taza de café me acompaña. Aromas. Silencio. Sólo el tic tac del reloj interrumpe mis pensamientos. Vuelvo a ellos. El ambiente está impregnado con el aroma a café y a la lavanda de las velas. Dos pábilos erguidos. Dos llamas danzantes.     Quién dio vida a quién? Fue un tercer componente que permitió que surgiera semejante espectáculo que, juntos, irradian luz y vida a una habitación en penumbras mientras espera con paciencia la presencia del sol que delimita el comienzo del día. Me gusta el color lila de la parafina. Es cálido, delicado y va cambiando su color mientras el calor hace de las suyas. Es el conjunto que ...