A Dios no lo limita el tiempo
No dejo de extasiarme acerca del Dios en el que creo y al cual amo.
Suspiro por la forma en que me habla, en que se manifiesta, cómo me ama, aun sin merecer.
Sigo sin entender con mi mente finita su paciencia, su gracia, su misericordia, su perdón... Y hoy no fue la excepción.
Estoy leyendo el libro "El plan de batalla para la oración" de Stephen y Alex Kendrick donde en el capítulo 7, enumeran cuáles son las respuestas de Dios a la oración:
1. Sí, de inmediato.
2. Sí, a su tiempo.
3. Sí, para que aprendas de ello.
4. No, porque la actitud de tu corazón no es la correcta.
5. No; tengo un plan mejor.
Confieso que voy leyedo hacia adelante y hacia atrás; leo y hablo con Dios buscando en mi memoria las veces que me enojé con Él o las veces que perdí mi fe, solamente por no saber escuchar o, sin duda, por no conocerlo lo suficiente. No porque Él haya escondido su rostro, sino porque yo prioricé el mío.
Hoy quiero detenerme en la primera respuesta y compartir una meditación sencilla, pero que me ha llevado a una reflexión profunda.
A veces cuando oramos, nuestro ruego está precisamente alineado con la voluntad y el tiempo divinos, y la respuesta del Señor llega en el momento, el mismo día que oramos. Pero, otras veces, la respuesta de Dios es incluso más rápida, cuando nos dice: "antes que ellos clamen, yo responderé".
Eliezer, cuando estaba en la misión de encontrar una esposa para Isaac, oró a Dios pidiendo: "te ruego que me des éxito hoy", esperando una señal específica que lo condujera a la mujer correcta. "Antes de haber terminado de hablar", Rebeca apareció. Y como respuesta a las oraciones de este hombre de fe, ella le ofreció agua para sus camellos, y luego llegó a ser la esposa de Isaac.
¿Qué significa esto? Es posible que ella haya comenzado el viaje hacia el pozo de agua mucho tiempo antes de que el siervo de Abraham comenzara a orar.
Es más, la clase de mujer que era Rebeca y cómo se condujo, confirmó lo que el siervo estaba buscando; y esa actitud se había estado desarrollando toda su vida; ella ya estaba preparada para este encuentro desde hacía mucho tiempo.
Lo vi tan sencillo. A Dios no lo limita el tiempo.
Puede comenzar a responder un pedido diez años antes de que lo mencionemos en oración. Lo más probable es que esté preparando ahora mismo repuestas para oraciones que algún día pronunciaremos.
¿No es simplemente maravilloso?
Karina Hein

Bonita meditación. Sin duda al revisar las experiencias pasadas vemos como Dios preparó el camino, para las bendiciones que recibimos, con mucha anticipación y dedicación.
ResponderBorrarSaludos Karina!
ResponderBorrarTienes mucha razón, cuando estemos en el cielo vamos a encontrar respuestas a muchas de nuestras preguntas, pero sin duda tenemos que maravillarnos con el Dios Todopoderoso que tenemos, porque muchas cosas no las vemos en el momento pero cuando miramos atrás podemos ver que el siempre está en control de todo y vemos la mano de Dios obrando en nuestro favor en detalles q en su momento no los vimos y solo podemos decir Gloria a Dios!
Sigue adelante, me gustaría seguir leyendo tus reflexiones, Dios te continúe bendiciendo!
Saludos,
Adriana Dominguez
¡Bien hecho Karina, tienes elocuencia al describir el amor y la gracia de Dios. Muchas gracias por compartir!
ResponderBorrarAbrazos,
Gloria Bogan